11.10.12

Sin lugar a dudas, las palabras son el auténtico abrigo del hombre. Es más, me atrevo a decir, que las palabras se han colgado de cuanto referente en su vida tiene el hombre, y el tiempo no las logra  enmohecer, pues al contrario, cuando escuchamos una palabra que quizá usaban nuestros ancestros familiares, nos transportamos a esa instancia de nuestra vida...
Y cuántas de esas ocasiones, son el detonante del reencuentro con la calidez de nuestra propia existencia: los pibes que fuimos, los adolescentes complicados o esforzados, los novios y novias que prometimos ser. Personalmente, cuando alguien menciona una palabra que formaba parte del vocabulario familiar,  o una de esas frases que solo en casa se decían, una ternura muy especial surge y los recuerdos afloran. Es ahí, cuando tengo la certeza de que los relojes son pasibles de ser disueltos.
 Desde hace un tiempo, noto que con la música, con muchas canciones, que en definitiva son historias también, sucede lo mismo, y no es que esto sea una novedad, pero cuando esa movilización interna sucede con melodías, letras  y obras de un tiempo en que uno no andaba siquiera en andador por la vida...la inquietud es mucho más intensa.
Porque digo...¿Será que cuando  tantas melodías anteriores a que las hubiéramos escuchado con nuestros oídos, cuando la vieja lavaba en el piletón o cuando la abuela tejía carpetitas, o  aquellas obras literarias escritas siglos atrás se  familiarizan  con el alma y nos hacen vibrar, estarán contándonos que ya estuvimos por estos pagos terrenales?
 De ser así, esta vida es una magnífica nueva posibilidad para seguir disfrutando Ser, mientras leemos o tarareamos a toda voz .
A propósito de palabras que nos traen recuerdos, este tema de los 60´s tiene mucho de palabra que trae referencia de palabra...Cronopios. El grupo The Knacks es uno de los grandes referentes del rock garage que en los 60´s reunía a los adolescentes a gastar púas en sus Winco, haciendo temas propios beat, y también covers de grandes bandas beat extranjeras. Un decreto del gobierno de Onganía, prohibió la edición de música en inglés, y sus sueños parecieron quedar truncados.
...Pero, como dijo Oscar Gay "hay que soñar", sus vidas soñaron durante mucho tiempo un reencuentro, y tras muchos esfuerzos y la buena rebeldía, se volvieron a unir, desmitificando relojes, prejuicios y priorizando su amor a la música y el arte. Sin saberlo, sus temas eran en España, Japón e Italia considerados "de culto" para coleccionistas del estilo.
Desde 2008 el sueño se sigue realizando, y los cuarenta años que esperaron para continuar con aquella osadía de la adolescencia, hizo en ellos efecto como en los vinos...más sabor, más empuje y la decisión de no dejar pasar la vida, sino Vivirla. ¡Que los disfruten!

The Knacks Tema de Cronopios




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